Calle Luna, Calle Sol, es una telenovela
popular y urbana, que muestra dos realidades completamente opuestas: la
de los ricos y la de los pobres, y lo que diferencia a ambos grupos.
Los diversos contextos donde se desarrolla la historia tienen vida
propia, pues tanto los barrios como las grandes urbanizaciones hablan
por sí solos y en sus realidades se moverán cada uno de los personajes.
En la historia, María Esperanza es una joven humilde, estudiosa y
trabajadora que ha padecido carencias económicas debido a la
irresponsabilidad de su padre, quien va y viene de su casa. A pesar de
las circunstancias, la joven creció con firmes valores infundados por su
madre y con la convicción de ser alguien en la vida. No obstante, todos
sus planes quedarán truncados ante un suceso que la transformará
emocionalmente. Pese a esa desagradable experiencia, María Esperanza
luchará por recuperar sus emociones y librará una batalla diaria por
eliminar el trauma que tiene, y que la hace vivir refugiada en su
familia.
La historia arranca cuatro años después del penoso incidente que
le ocurrió a María Esperanza, justo cuando Manuel Augusto Mastronardi,
un joven de buenos sentimientos y honesto, regresa de Inglaterra,
donde estudio Administración. Manuel Augusto llega para hacerse cargo
del negocio de su familia, Muebles Mastronardi, y al mismo tiempo para
formalizar su relación con Gabriela, su novia de toda la vida.
El pasado trágico de María Esperanza se removerá cuando conozca a
Manuel Augusto, quien representará la renovación de sus sueños rotos,
pues entre ellos nacerá un amor sincero, lleno de esperanzas. La familia
de Manuel Augusto y la diferencia de clases sociales serán los dos
grandes obstáculos que tendrá que vencer María Esperanza para vivir su
amor.
Alrededor de ella y de su amado estarán otros personajes
variopintos, profundos, cercanos y distintos unos de otros. No les será
fácil sobrevivir, pero aprenderán y entenderán que las diferencias son
necesarias en la vida de las personas, considerando que no restan ni
invaden, sino que más bien multiplican y dan maticen esenciales para
afrontar la vida con sabiduría.