Fátima Uriarte es una mujer decidida, abierta y de carácter fuerte.
Es la más joven de la familia Uriarte, constituida por sus padres, Greta
y Gonzalo, y sus hermanos, Bárbara y Santiago. Aparentemente, los
Uriarte son una familia ideal, pero realmente sus relaciones están
teñidas de desamor, envidia y frustración. Fátima solo cuenta con el
apoyo de su padre, mientras que sus hermanos y su madre parecen siempre
estar en su contra.
Fátima se entrega por amor a Adrián, un hombre ambicioso y
machista quien piensa que el amor es posesión. A partir del momento en
que hace suya a su prometida, Adrián la cree bajo su dominio; acosa a la
joven y se muestra celoso en todo momento a pesar de engañarla con
Brenda, su asistente. Decepcionada y perturbada por el cambio de
conducta de su novio, Fátima pone sus ojos en Sebastián.
Sebastián es el reverso de Adrián. Es un hombre libre y honesto
que da valor a la mujer por ser ella misma, sin importarle su pasado
amoroso ni su virginidad. Sebastián decide dejar su residencia en Canadá
para venir a trabajar a la refresquera de Federico, su padre, con quien
siempre ha tenido una pésima relación debido a la distancia que los ha
separado.
En la refresquera también trabaja Adrián, para quien Sebastián no
solo se convierte en un rival en el trabajo, sino también en el amor.
Sebastián y Fátima se enamoran, pero Adrián no permitirá que ellos sean
felices, y será capaz de todo con tal de recuperar tanto a Fátima como
su posición en la empresa.
Fátima trata de encontrar apoyo en su hermana Bárbara, pero esta
siempre ha crecido bajo reglas sociales muy estrictas inculcadas por su
madre; lejos de comprenderla, Bárbara le dice que si ya ha tenido
relaciones sexuales con Adrián, tiene que casarse con él y renunciar a
Sebastián.
Bárbara es una mujer muy severa y estricta, casada con Mario
desde hace más de 10 años. De este matrimonio tiene una hija de 8 años,
llamada Montserrat, que es asmática. Al igual que en casa de su mamá, la
armonía y felicidad en su hogar son aparentes: Mario y Bárbara tienen
una relación desgastada, sobre todo por la terrible obsesión de Bárbara
por volver a ser madre y tener un hijo varón. Esto y la enfermedad de su
hija obligan a Bárbara a ir al rancho de Daniel, el primo de su marido,
para acostarse con él y quedar embarazada. Bárbara odia el rancho y
todo lo que esto implica; sin embargo, del odio al amor solo hay un
paso: la pasión se apodera de Bárbara y Daniel, que viven un tórrido
romance a escondidas de Mario. Sin embargo, Mario es un hombre sensible e
inteligente y el comportamiento de su mujer empieza a parecerle
sumamente sospechoso.
Greta no se queda atrás en sus conflictos amorosos; en el pasado
vivió un gran amor, y la vida parece darle una segunda oportunidad al
descubrir que el padre de Sebastián, el enamorado de su hija, es aquel
hombre que en su adolescencia la convirtió en mujer. Sin embargo no todo
está de su parte para revivir esa relación: Gonzalo, su marido, ha
tratado inútilmente de hacerla feliz y jamás ha permitido que la familia
se desintegre.
¿Qué hará Greta ante ese sentimiento que la domina? ¿Y qué pasará
con Fátima y con Sebastián cuando descubran que sus padres se amaron, y
que quizá todavía se aman como en el pasado? ¿Qué harán Fátima y
Bárbara cuando descubran que, según su madre, una de ellas es hija de
Federico?
¿Podrá olvidar Fátima a Adrián a pesar de haber sido el primer
hombre de su vida? ¿Podrá hacer un lado todos los obstáculos que impiden
que Sebastián y ella sean felices? ¿Y qué será más importante para
Bárbara, su vida familiar al lado de Mario y Montserrat o vivir la
pasión con Daniel?
Fátima, Bárbara, y Greta son tres mujeres que se debaten entre
dos amores, entre el que dirán de la sociedad y el deseo de tener al
hombre amado. Cada una a su estilo irán encontrando el camino hacia su
felicidad. Habrá quien lo logre y habrá quien se quede en el camino.